24 de diciembre de 2011

Sin Rumbo
Dormí ovillada, estiré como plasticina la mañana intentando respirar entre mate amargo, baño interrumpido por la constelación familiar, aliviando el tic tac.
Nose si quiero sol, luna o inmensidad.
La realidad es que estoy sentada frente al mar, con los ancestros en la espalda, pidiendo libertad.
Saber que inhalas y exhalas me da envión para continuar.