Dormí ovillada, estiré como plasticina la mañana intentando respirar entre mate amargo, baño interrumpido por la constelación familiar, aliviando el tic tac.
Nose si quiero sol, luna o inmensidad.
La realidad es que estoy sentada frente al mar, con los ancestros en la espalda, pidiendo libertad.
Saber que inhalas y exhalas me da envión para continuar.